PALABRAS A MIS LECTORES

YO SOY ASTARTÉ. Y AUNQUE NO HE LLEGADO DE LOS ALTARES CONSTRUIDOS A SU DIOSA POR LOS FENICIOS, LO MISMO ESTOY ENTRE VOSOTROS, EN FORMA DIGITAL, ABRIÉNDOME PASO EN LAS ESQUINAS DEL CYBER-ESPACIO, CON LA FIRME CONVICCIÓN DE PODEROS OFRECER ESTA CASA LLENA DE LUZ PROPIA... PARA VOSOTROS, QUERIDAS Y QUERIDOS LECTORES.

... ES QUE ALGÚN PAJARILLO ME HA CONTADO QUE EN ESTE IR Y VENIR POR EL UNIVERSO INFINITO ENTRAMOS Y SALIMOS (SIN DARNOS CUENTA DE ELLO) POR LOS POROS DE LAS SENSACIONES. PEDIRÍA ENTONCES, SIN DUDAS, QUE LA SATISFACCIÓN DE GOZAR LO QUE SENTIMOS NO NOS ABANDONE NUNCA Y NOS LLEVE DE LA MANO POR EL TRILLO INMENSO DEL PENSAMIENTO MÁS SENSUAL, HASTA TOCAR UNA ESTRELLA: LA NUESTRA.


OS ESPERO, PUES, CON ESTA LINTERNA QUE AHORA VEIS ENTRE MIS MANOS, PARA JUNTOS ILUMINARNOS LA ENTRADA A ESTA HUMILDE MORADA TOTALMENTE HUMANA. OS OFREZCO, MIENTRAS CAMINAMOS, UNA TAZA DE CAFÉ Y UN RAMITO DE HIERBA BUENA... TODO ESTO PARA HACER EL CAMINO MÁS LIVIANO Y LA ENTRADA PLENAMENTE TRIUNFAL.

UN ABRAZO Y... ¡ÁNIMO, CAMPEONES!... QUE SE ENFRÍA EL CAFÉ...

sábado, 23 de agosto de 2014

Desde el interior del bar.



Por Astarté.
León, España.



No paraba de llover. Desde el interior del bar la lluvia parecía una cortina divisoria entre la ciudad y el refugio de los que no saben cómo encontrar el camino de regreso a casa. Y bien, allí estaban los de siempre, empalmados y carentes de iniciativas. Riendo y hablando a ráfagas sin tema definido. Hay quien dice que en el bar no surgen las iniciativas y que nada supera la noria de caer en la nada y nada más. No obstante, a veces ocurre algún milagro. Así, aquella noche de lluvia, a un tal hombre visto siempre en la misma esquina de la barra se le ocurrió una brillante idea: Construiría un sitio para almacenar el sentimiento de soledad de todos y de cada uno de los allí presentes. Y o su idea fue tan grande que superó las posibles dimensiones de tal sitio imaginario, o quizás el sitio era demasiado pequeño para contener tanto vacío. Nunca se supo la verdad.